sábado, 14 de abril de 2007

¿Qué pasó realmente el 13 de abril?


En el Diario El carabobeño publicaron:
"Valencia, abril 11 (REDACTA).- Aquel 13 de abril de 2002, Hugo Chávez retornó a Miraflores, en medio de la algarabía de mucha gente que se encontraba desde hacía horas en las inmediaciones del Palacio Presidencial. Rechazaban el efímero gobierno de Pedro Carmona Estanga, que había terminado por los mismos militares que lo pusieron al frente del Poder Ejecutivo. En esas aciagas horas, la confusión, la misma que aún persiste, reinaba en todo el país. Horas después aparecía Chávez en las pantallas de televisión pidiendo perdón, reconociendo que se había equivocado y que a partir de ese momento cambiaría su actitud soberbia, la misma por la que el pueblo opositor había llenado las calles como nunca antes se había visto en Venezuela, ni siquiera en otra parte del mundo. Posteriormente, se anunciaba la conformación de una Comisión de la Verdad, se hicieron interpelaciones, pero nada ocurrió, y los hechos quedaron en una especie de limbo, con acusaciones de lado y lado. Comenzaron las aprehensiones, los procesos judiciales en cautiverio de personas vinculadas con la oposición. Los medios privados fueron el blanco, especialmente Venevisión, que en aquella oportunidad había difundido un vídeo con los pistoleros de Puente Llaguno disparando hacia la avenida. Curiosamente hoy en día este canal pasa debajo de la mesa, y las baterías se enfilaron hacia RCTV y Globovisión. Revancha El politólogo Ricardo Sucre considera que en las investigaciones sobre abril de 2002 “no se ha avanzado nada”, porque se han erigido esas fechas en algo simbólico, usado por gobierno y oposición de acuerdo con sus intereses políticos. Mientras los primeros manejan el 11 de abril como la instauración de una dictadura, y el 13 de abril como el retorno de la democracia y la dignidad, los segundos creen que en realidad esa semana comenzó la verdadera tiranía y persecución política. Sucre mantiene la postura que el de Carmona fue un gobierno dictatorial de corta existencia, pero Chávez “le da una connotación como si hubiera durado 20 años”. “No hay una investigación imparcial, que realmente traiga sosiego al país en ese sentido. El balance es muy crítico, porque esa es una fecha que divide al país”, manifiesta Sucre, y dice que la dirigencia opositora no ha reflexionado en ella, como sí lo ha hecho, tal vez, el resto de la sociedad. El pasado martes, la Asamblea Nacional aprobó la designación de una comisión especial para “reabrir” las investigaciones del golpe de Estado. Sucre opina que eso se parece más a “un mecanismo de revancha. Si tú quieres realmente ahondar en los hechos, nombra una comisión, en primer lugar, plural, alejada de intereses políticos, una comisión de personas que realmente van a buscar la verdad”. “Yo siento que esa comisión que se nombró es parte del uso simbólico de la fecha, de continuar el gobierno con el tema del fascismo, el golpismo, tratar de pasar las facturas que tenían pendientes sobre todo con los medios. No en balde, la reacción de (Alberto Federico Ravell, director de Globovisión) fue ‘oye, si nos vas a interpelar, interpélanos a todos, no a mí y a RCTV’. Aunque no los nombró tienen que interpelar a Gustavo Cisneros y a Omar Camero”, refiere el analista. “Quizá la expresión más adecuada es decir que será una comisión que va a reforzar y aumentar la polarización existente en el país, una especie de revancha política”, sostiene. Paranoia Para el politólogo Guillermo Aveledo, más que una época de impunidad, la que se abrió el 13 de abril de 2002 fue de paranoia, “en el sentido de que mientras menos se aclaren los hechos más versiones fantasiosas de los hechos surgen por ahí, y a más opacidad del Estado, mayor credibilidad tienen estas versiones. La gente ha llegado a creer que esa fue una conspiración planificada desde una oficina de la CIA, o que todo eso fue planificado por el propio gobierno”. Subraya que “la verdad no puede estar en esos dos extremos. Lo más probable es que a medida que pase el tiempo, simplemente habrá mayor impunidad, porque no habrá interés del gobierno en que la cosa se aclare del todo, en esencia porque le sirve como mito fundacional del socialismo contemporáneo; eso va a ir acrecentando la paranoia, la desconfianza”. La solicitud de extradición de Carmona Estanga fue anunciada recientemente, y ha sido considerada como un espectáculo más del gobierno, pues fue éste el que dio el visto bueno para que el ex presidente de Fedecámaras recibiera el asilo de Colombia, luego de fugarse de su propia residencia donde cumplía condena. Explica que al gobierno no le interesa aclarar qué ocurrió ese día, ni por qué esa actitud sobre el que ha sido considerado enemigo número uno del proceso bolivariano. “Nunca hubo una comisión de la verdad” El Carabobeño realizó una pequeña encuesta sobre lo que opina la gente acerca de los hechos de abril de 2002, y casi el total de los consultados dijo que esperan que las investigaciones se aceleren para determinar los verdaderos culpables de las masacres cometidas en esas fechas tan oscuras de la historia reciente. Pablo Suárez dijo que las averiguaciones “no han sido suficientes, porque hace falta una comisión que investigue cuál fue la verdad de lo que pasó, y creo que el gobierno ha eludido ese compromiso”. Opina que en realidad “nunca hubo una comisión de la verdad”. Jesús Michelena señaló que “hasta el momento no se ha investigado nada; todo ha quedado de parte y parte, tanto de la oposición como del gobierno”. Ellos “como que se dan la mano. No entiendo, y me parece que es la opinión más lógica, porque el pueblo está esperando respuesta de quiénes fueron los culpables y todavía no aparecen”. Esteban Patiño aseveró que la situación está tan viciada que “los mismos diputados (de la Asamblea Nacional) dicen que se conformó una comisión de la verdad que no investigó nada, y que no fue tal cosa, sino una comisión que lo que hizo fue proporcionar una información de los actores que participaron ese 11 de abril. Hasta el momento no se ha averiguado nada. Le pediría al gobierno celeridad en este asunto”. Luis Arango pide como ciudadano “que los funcionarios que se deben encargar de esto lo hagan como se desea. Es importante que lo hagan. La soberanía del pueblo no es solamente por el poder que tiene, sino por su clamor a la justicia”. “Lo que se quiere es que no se vuelva a repetir una escena como tal porque eso fue horrible. Lo que queremos es paz en este país, en este estado, que los gobiernos no permitan que esto vuelva a suceder en vista de que hubo muchas víctimas por cuestiones políticas. Las investigaciones las he visto muy lentas. Por lo poco que veo en los periódicos no creo que hayan sido muy rápidas ni efectivas”, afirmó Margarita Espinoza. No obstante, hay quienes tiene algo que agradecerle al gobierno, porque consideran que después de esas fechas se han hecho mejores las cosas. “Lo único de lo que me he dado cuenta es que del 11 de abril (de 2002) para acá el gobierno ha tomado decisiones que veo son justas para el bienestar del país, por ejemplo, las misiones y la administración con referencia a las personas jubiladas. Han tenido mucha seriedad con los pagos; antes era muy difícil cobrar la pensión. Actualmente estamos cobrando entre el 20 y el 25 y no ha habido atraso”, puntualizó Manuel Medina." Fin de la referencia.

Honestamente lo que esos días realmente ocurrió es algo que dormirá en las oscuras páginas de la impunidad porque siento que no hay interés en ninguna de las partes involucradas de esclarecer nada. Todo lo que vemos es una permanente ideologización disfrazada de canto de victoria en los medios ahora gobernado por el poder rojo.
Una vez leí que la historia es circular. Y siempre acaba por unir el punto de partida con el punto de llegada para volver a circular... si semejante teoría es cierta ¿Cuánto falta para que la historia de lo ocurrido esos díasconcluya su círculo? si alguien sabe que me lo diga.

Juan